La edición QUBZI / Hogar y decoración
Un jarrón pequeño se gana su sitio en una estantería haciendo bien una sola cosa. Dos piezas lo demuestran aquí de formas muy distintas: una deja pasar la luz y el humo a través de su cuerpo, la otra construye el suyo con una malla fina de bucles.
Un corazón recortado en arcilla cálida
El Jarrón de arcilla artesanal con corazón y quemador de incienso es una pieza marrón con forma de botella, con un corazón recortado en la parte frontal y pequeños orificios redondos repartidos alrededor. 

La ficha describe una arcilla basta y sin esmaltar, de un marrón rojizo mate, con un cuello corto acampanado y una forma que, según indica, se adapta cómodamente a la palma de la mano. Está pensado para unas pocas ramas de flores secas o para incienso, con el humo saliendo a través de las perforaciones. Para quitarle el polvo se recomienda un paño suave y seco; la ficha pide que no se sumerja en agua ni se limpie con productos agresivos.
Malla plateada con borde de encaje
Está también el Jarrón decorativo de alambre tejido a ganchillo, fotografiado en gris con ramas de flores rojas en su interior. 

Según la ficha, está tejido a ganchillo con alambre metálico de color plateado, con una base bulbosa que se estrecha hacia un borde ondulado de extremos de alambre puntiagudos. Puede sostenerse por sí solo como objeto o albergar flores secas o artificiales. Guárdalo lejos de la humedad y no dobles ni tires de los bucles de alambre al quitarle el polvo.
Si dudas entre los dos, la pieza de arcilla encaja en un rincón más oscuro, donde su recorte pueda atrapar algo de luz; la de alambre aporta un poco de brillo a una superficie luminosa. Para la pieza de arcilla, nuestra guía sobre objetos de cerámica en casa profundiza en su manipulación y colocación, y ajustar la escala en un espacio pequeño ayuda si estás valorando dónde debe ir cada una.